Nota

Nota: Respetar y el saber estar. Es mi lema para vivir de frente la vida. Amo a los animales por encima de muchos humanos. La vida no es facil ni nadie regala nada, pero ha sido y sigue siendo, mi escuela de evolución y eso hago, evolucionar un poco más cada día. Tengo el convencimiento de que, sin humildad, humanidad y amor a todo ser vivo del planeta, el ser humano está vacío. Casi siempre me dejo guiar por el corazón, aunque me lleve muchos disgustos, pero no me importa, prefiero ofrecer amor incondicional, que pasar por la vida sin ofrecer nada. Soy amiga de mis amigos y los defiendo con la mejor arma que tengo a mi alcance y de la única manera que sé, con la sinceridad y verdad. Me aparto de las mentiras y de las personas toxicas y que hacen de la mentira, su bandera, para lograr sus objetivos. Valoro tal vez demasiado, la amistad, me doy demasiado, pero no la entiendo de otra manera. Aun no siendo rencorosa y perdonar con facilidad, aparto sin temblarme el pulso, a las personas que traicionan mi amistad. Quien no la entienda como yo, solo será visitante en mi vida. Si no eres afín a mi personalidad y no eres defensora/ or de los animales, no me interesas ni como humano ni como amigo. Te agradecería que me borraras de tus amigos y salieras de esta página.

jueves, 28 de febrero de 2013

Perdón tengo Alzhéimer






Hoy he abrazado la cara del
olvido.








Tú mirada vacía de recuerdos y
sensaciones,




llena mi corazón de pena y
amargura,


te he estrechado contra mi pecho,


como si fueras una niña.


Tu risa tan inocente, me hace
reír


también a mí, pero es
ficticia  y de mentira,


tan solo, para
no derrumbarme frente a ti.


Y no sé cómo arrancar este dolor de mi pecho


que me ahoga de impotencia, al no poder


hacer nada.


Te hablo, te cuento historias de
antaño,


te acaricio, te lleno de besos,


sin obtener respuesta alguna,


tan solo, la misma sonrisa, y mirada ausente.


Hoy he visto la cara cruel del
olvido,


y no me importa que no recuerdes que soy tu hija,


yo recordare que eres mi madre el
resto de mi vida.


Cruel enfermedad, que fulmina en un suspiro,


todo rastro de la existencia de una
vida.





A.G.





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