Nota

Nota: Respetar y el saber estar. Es mi lema para vivir de frente la vida. Amo a los animales por encima de muchos humanos. La vida no es facil ni nadie regala nada, pero ha sido y sigue siendo, mi escuela de evolución y eso hago, evolucionar un poco más cada día. Tengo el convencimiento de que, sin humildad, humanidad y amor a todo ser vivo del planeta, el ser humano está vacío. Casi siempre me dejo guiar por el corazón, aunque me lleve muchos disgustos, pero no me importa, prefiero ofrecer amor incondicional, que pasar por la vida sin ofrecer nada. Soy amiga de mis amigos y los defiendo con la mejor arma que tengo a mi alcance y de la única manera que sé, con la sinceridad y verdad. Me aparto de las mentiras y de las personas toxicas y que hacen de la mentira, su bandera, para lograr sus objetivos. Valoro tal vez demasiado, la amistad, me doy demasiado, pero no la entiendo de otra manera. Aun no siendo rencorosa y perdonar con facilidad, aparto sin temblarme el pulso, a las personas que traicionan mi amistad. Quien no la entienda como yo, solo será visitante en mi vida. Si no eres afín a mi personalidad y no eres defensora/ or de los animales, no me interesas ni como humano ni como amigo. Te agradecería que me borraras de tus amigos y salieras de esta página.

jueves, 17 de abril de 2014

Mañana





Mañana

Cierro los ojos, y tapo mis oídos, 
para no oír tus devastadores insultos.

Cristales rotos, puertas que se abren 
y se cierran de golpe, gritos y más gritos, 
y de repente, bofetones y palizas, 
marcan mi cara y mi cuerpo de niña dulce e inocente, 
y mi moral por el suelo.

Mi hija aterrada que la protege mi cuerpo, 
llora desconsolada porque no sabe, 
no comprende.

Mis ojos morados por tus golpes, 
mi cuerpo magullado por tus frustraciones, 
y luego más tarde abrazos, 
lágrimas de arrepentimiento 
y mi aterrado y obligado perdón.

Quiero correr, hasta que no quede camino 
por recorrer, donde no me puedas encontrar, 
pero no existe camino, y sigo aquí paralizada 
día a día por el agotamiento y por el dolor, 
que me proporcionan tus inseguridades, 
por no saber a donde ir, ni por quien preguntar.

Y miro a mi hija… 
tengo que hacerlo, tengo que hacerlo, 
por ella, por mí, pero ese miedo aterrador, 
me dice que no debo. 

Mañana, mañana lo pensaré, 
mañana te dejaré, seguro, será mañana.

Del libro “Desde el corazón”

De Ana Giner

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